1.1 ANTECEDENTES
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La Organización de los Estados Americanos es un organismo regional resultado de una larga historia de cooperación entre Estados independientes del Continente Americano iniciada desde el siglo XIX.

Después de una serie de reuniones, en 1948 en la Novena Conferencia Internacional de Estados Americanos esta institución cobró vida con la Carta de la Organización de los Estados Americanos (OEA), firmada el 2 de mayo de ese año en Bogotá, Colombia, la cual expresamente identificó los derechos humanos como uno de los principios sobre los cuales se funda la Organización. Precisamente, en la misma fecha y junto con la Carta se adoptó la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre.

Bajo la estructura de la OEA y con la Declaración Americana se establecieron los cimientos del Sistema Interamericano para la Protección de los Derechos Humanos. Notablemente, la Declaración Americana precedió a la Declaración Universal de Derechos Humanos por cerca de 7 meses.

La Carta de la OEA se ha reformado por los siguientes Protocolos: Protocolo de Buenos Aires, suscrito el 27 de febrero de 1967; Protocolo de Cartagena de Indias, aprobado el 5 de diciembre de 1985; Protocolo de Washington, aprobado el 14 de diciembre de 1992 y el Protocolo de Managua, adoptado el 10 de junio de 1993.

En 1959 se creó la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Entonces, la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre se transformó en el instrumento normativo básico de la Comisión. En 1967 por reforma a la Carta de la OEA la Comisión Interamericana se convirtió en uno de los principales órganos de la Organización (Protocolo de Buenos Aires).

La Convención Americana sobre Derechos Humanos fue adoptada en 1969, en San José de Costa Rica, y entró en vigor en 1978. La Convención define los derechos humanos que los Estados ratificantes se comprometen internacionalmente a respetar y garantizar que sean respetados. Esta Convención vino a cambiar la naturaleza jurídica de los instrumentos en que descansaba la estructura institucional del sistema, fortaleciéndolo ya que además de incorporar un amplio catálogo de derechos, estableció los medios de protección para ellos: la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Corte Interamericana de Derechos Humanos, a los que declara órganos competentes (artículo 33 de la Convención Americana) para conocer de los asuntos relacionados con el cumplimiento de los compromisos contraídos por los Estados partes de la Convención. México se adhirió a esta Convención en marzo de 1981.

 
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